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Un cerebro preparado para mentir.

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Un cerebro preparado para mentir.

  

               

   Un cerebro preparado para mentir.

 

El cerebro de los mentirosos patológicos y el de las personas consideradas normales, es diferente.

 

El éxito cinematográfico de Jim Carrey, “Mentiroso compulsivo”, no es solo una historia inventada para incrementar la taquilla sino que, una vez más, la realidad supera a la ficción.

El protagonista de la película es el ejemplo perfecto que podría ilustrar un estudio publicado en el British Journal of Psychiatry, en el que se pone de manifiesto que los mentirosos compulsivos tienen un 22% más de materia blanca en el cerebro en comparación con las personas normales.

La materia blanca puede ser la respuesta a las constantes mentiras de algunas personas, sin embargo, surge la eterna duda  en el ámbito científico:

 

¿Son estas diferencias en el cerebro, la causa o el efecto, de mentir continuamente?

Lo cierto es que la distinción entre los cerebros de los mentirosos compulsivos y las personas consideradas normales es significativa.

"Mentir requiere un gran esfuerzo, es como intentar leer la mente",

Adrian Raine, uno de los autores del estudio, "El mentiroso”, nos dice que el sujeto tiene que ser capaz de comprender el pensamiento del otro y suprimir sus emociones o regularlas, porque no puede parecer nervioso.

La corteza pre-frontal del cerebro de los mentirosos compulsivos, está compuesta por una cantidad mucho mayor de materia blanca, que de materia gris.

Esta parte del cerebro es la encargada de controlar la capacidad para mantenerse al tanto de muchos fragmentos de información de forma simultánea, así como de ordenar y ponderar estos datos a medida que se van acumulando y descubrir pautas en esa información.

Según el estudio, las personas que engañan de forma patológica, tienen un 22% más de materia blanca que las personas consideradas normales, por el contrario, tienen un porcentaje menor de materia gris.

A partir de ahora las investigaciones se dirigirán a determinar si esto es una causa o una consecuencia de las constantes mentiras.

 Un trastorno de la personalidad

 

Pseudología fantástica, éste es el nombre que recibe el trastorno de la personalidad al que lleva el hábito de mentir.

Es una compulsión provocada por el deseo de causar admiración en los demás y atraer su atención y aprecio.

Por este motivo, los mentirosos compulsivos inventan unos hechos y una historia, es decir, se imaginan una vida diferente a la que tienen.

Lo patológico comienza cuando las mentiras se hacen cada vez más grandes pudiendo llevar incluso a cometer delitos.

El mentiroso se comporta igual que un actor que interpreta un papel que debe resultar creíble, lo que requiere un gran esfuerzo para que el "personaje" no se confunda con su realidad.

Pero surge un problema: el mentiroso patológico nunca podrá disfrutar de los halagos y admiración que recibe de los demás porque es consciente de que no se dirigen a él sino al personaje inventado. Finalmente, la mentira no le lleva a ningún sitio.

 

La mentira facilita las relaciones sociales

La mentira es un mecanismo de adaptación emocional para eludir la realidad e incluso, según algunos investigadores, facilita las relaciones sociales.

La capacidad de mentir es natural en las especies como mecanismo de protección.

En este sentido hay estudios que ponen de manifiesto que la gente miente constantemente y sin ninguna necesidad, sin embargo, estas mentiras se llaman coloquialmente, “mentiras piadosas”,  ya que no tienen ninguna consecuencia negativa y están motivadas por el deseo de halagar a los demás.

 

 

Solo hay una situación en la que mentir es prácticamente imposible:

El Autismo.

Diversos estudios demuestran que los autistas, son incapaces de mencionar cosas que no existen, ya que su cerebro,  tienen una menor proporción de sustancia gris, que de sustancia blanca en el cerebro, lo que apoya la hipótesis, de que:

 

“La capacidad de mentir,

Está relacionada con la cantidad de materia blanca en el cerebro.

       

 

 

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Comentarios Un cerebro preparado para mentir.

Es la primera vez que voy a opinar en un blog, lo hago por varias razones (todas ellas personales), pero respecto a este interesante tema me gustaría aportar mi humilde opnión. Por todo lo vivido en mis carnes y en las ajenas (soy, o creo que soy, un buen amigo de mis amigos y por eso siempre escucho, escucho y hablo poco salvo para dar alguna opinióm positiva, si no pongo siempre cara de duda o de que no soy lo suficientemente inteligente como para aporar a esa persona algo que le pueda ser beneficioso), creo que respecto a las mentiras, la vida, las ilusiones que se crea cada persona en un momento dado sobre algo y...¿Sieña? ¿Se miente a sí misma?. Da igual.
Yo soy un pobre ignorante en mucho o casi todo en la vida pero me he quedado con dos conceptos de este artículo:
Mentir requiere un gran esfuerzo, es como intentar leer la mente. Lo siento no estoy de acuerdo por lo vivido y demás te puedo asegurar que mentir es muy sencillo independientemente de materia gris o blanca que cada persona posea, créeme querido Blogista, mentir es sólo una forma de autoengañarse y de creer/crear para uno mismo el mundo perfecto que a esa persona le gustaría vivir, y SÍ, es cierto la mentira en la que uno viva depende mcho de lo que piensen los de su alrededor, PERO: si verdaderamente es una persona enferma, no cuenta nada(créeme, lo sé muy bien) lo que los demás piensen de tu mentira o tu verdad ya que lo único importante para una persona así es su "verdad" que en el fondo es su mentira.
Ahora bien, si no eres (como tu bien explicas desde un punto de vista neurológico, quimico,etc...) enfermo d verdad lo que ocurre es muy sencillo, no vives en armonía contigo mismo, no te aceptas a ti mismo y lógicamente en TODO momento vas a ver que los que están a tu alrededor ven lo mismo. Cuando, eso NO ES CIERTO, el 80% de la gente que conozco, en general, no se acepta a si misma. Y en mayor o menor medida se mienten a si mismos en algún momento de la vida (me incluyo el primero) para crear un emtorno ideal para sí mismo.
Así que aún siendo un ignorante (lo reconozco) y sabiendo que de vez en cuando en la vida me miento a mi mismo para sentirme mejor. te hago humildemente una pregunta:

Según el llamado "precepto de la evidencia" exige NO admitir nunca algo como verdadero, si no consta con evidencia que lo es. Es decir, no asentir (o dar como verdadero) más que a aquello que no haya ocasión de dudar, evitando la precipitación y la prevención, por tanto ¿Quién miente a quien? una persona a si misma creyéndose sus propias mentiras, o , el mundo alrededor de esa persona que en un momento dado llega a creer como cierto algo qu nunca ha existido.

P.D.: "La Duda Metódica" René Descartes... no pensabas que te lo iba a poner fácil chavalote ¿Eh? TQ. A
Antonichi Antonichi 19/05/2010 a las 20:53

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